sábado, 30 de abril de 2011

Cuento parte 2:

Andrew, durante la noche estuvo ansioso, pero a la vez preocupado de cómo iba a jugar el día siguiente. No podía dormirse de los nervios, estaba en su cama descansando con la mente en el día siguiente, dando vueltas, pensando en lo que haría. Tarde en la madrugada logró dormirse y su alarma lo despertó temprano. Era una mañana muy fría, y Andrew empezó a caminar dirigiéndose al campo de pruebas. Llegó e inició en las pruebas. Jugó increíble, todos los scouts, no podían creer la calidad de juego de este joven y por eso, al finalizar las pruebas se acercó el entrenador oficial del Manchester City y le dijo que prácticamente estaba seleccionado para unirse a la cantera del club. A este personaje se le iluminó la mente, sonrió como nunca había logrado sonreír y estaba feliz por ese logro. Llegó a su casa y no podía creer lo que estaba pasando, le contó a cualquier familiar que tenía lo que le había sucedido esa mañana. El día estaba nublado, pero para Andrew era el mejor día de su vida, estaba iluminado y feliz. El joven decidió descansar y pensar en el futuro que le esperaba; de seguro, iba a iniciar entrenamientos con jugadores de las segundas divisiones del club. Y por lo tanto, ya recibiría sueldo del Club. El día siguiente, se presentó al campo, donde no se tomaron la molestia en que siguiera entrenando. Simplemente, lo llamaron a las oficinas centrales en el estadio en una reunión junto al presidente del club y al primer entrenador. A Andrew le temblaban las piernas de los nervios, él no podía creer lo que estaba sucediendo, su vida iba a cambiar por completo, ahora se convertiría en un jugador profesional. En la reunión, le explicaron lo que era el club, cómo se mantenía y cómo lo dirigían. Le dieron una charla de la historia y como se formó. Andrew, ponía atención en cada detalle que salía de la boca de estos dirigentes. Finalmente, le anunciaron la oferta. Los dirigentes apresurados por hacer que Andrew formara parte de la plantilla, querían hacerle que firmara por el club de un solo. La oferta consistía en una suma de dinero que la familia de Andrew no conseguiría en años, una suma millonaria, a la que Andrew no se resistió y quiso firmar al instante. Andrew firmó, y le dieron especificaciones de los entrenos, horarios y contratos. Finalmente, luego de horas en el estadio, el humilde jugador pudo volver a casa con zapatillas de fútbol nuevas, unas pelotas nuevas, ropa de deporte y muchos accesorios de fútbol nuevos. Lo único que quería era descansar y pensar en lo que iba a ser de su carrera como profesional. Pasó navidad, y llegó enero. Andrew recibió su primer pago del club del cual le dio a su madre para que pagara todas las cuentas pendientes y aún así le sobró mucho. De lo cual empezó a ahorrar y controlar su dinero. Empezó los entrenos y era una experiencia increíble para él. Entrenaba junto a los jugadores que tanto adoraba y seguía. Ahora comenzaba a pensar, que se volvería uno de ellos, y fue lo que pasó. Andrew se convirtió en un jugador a seguir por muchos jóvenes de la ciudad y de otros países, a muchos niños les encantaría estar jugando allí; era una oportunidad que pocos tenían. Andrew se preparaba para su primer partido con las categorías inferiores. Era el fin des emana y aún era lunes. Durante toda la semana fue a entrenos y se exigió mucho. Era una nueva vida para Andrew, y por lo tanto, ya había comprado automóvil, e inició a pagar una casa para su madrastra Sophie y su hermano pequeño Chris. Iba de compras a diario a darse los gustos que no se había dado en años. Pasó de ser un pobretón de barrio a un nuevo jugador millonario. Llegó el sabado por la tarde, estaban en una temperatura muy baja y con escarcha en la gramilla del campo de juego. El entrenador lo puso titular e iba iniciar el partido. Primer partido que lo convocaban y lo iniciaba, ¡era increíble! Empezó el partido y era contra uno de los equipos que se encontraba entre los mejores de Inglaterra, les anotaron dos goles en la primera mitad. Fueron al descanso y Andrew se encontraba feliz y motivado pero a la vez triste porque el partido no resultaba como él quería. Empezó la segunda parte y lograron descontar con gol de penal, siguió el encuentro y por poco empataban. Faltaban sólo minutos para que concluyera el encuentro y filtraron a Andrew en el área y logró terminar la jugada en gol. ¡Andrew había anotado! Su primer partido y metió gol, era increíble. Terminó el partido y se fue a casa con el empate y muy feliz y satisfecho por el resultado. Andrew estaba feliz por jugar con el club, pero a la vez medio confundido porque él quería más y más, quería jugar con la categoría profesional en la primera división de Inglaterra. La fama podría estar afectando la mente de este jugador, únicamente semanas después de haberla alcanzado.

domingo, 3 de abril de 2011

Cuento parte 1:

Habitaba una ciudad fría, que vibraba por el deporte más lindo del mundo: El Fútbol. El invierno era el culpable de la nieve que se acumulaba en cada esquina de esta hermosa ciudad. Las bajas temperaturas mantenían las calles con pocos peatones, estaban calladas y solo se oía el viento soplar entre las paredes de casas, edificios y construcciones. Se encontraba en uno de los barrios más pobres de este lugar: un joven, llamado Andrew de apellido Wreztun, que vivía apasionado por el fútbol y seguía de cerca al equipo de fútbol de la ciudad, del cual aprendía mucho y de la misma forma aplicaba a su juego los ejemplos de su jugador favorito: Edin Dzeko, Jugador profesional del Manchester City, el cual Andrew adoraba. Andrew Wretzun no siempre tenia comida en el plato, y por ello sufría; él y su familia para sobrevivir las penas de la pobreza y el frío. Su madrastra, viuda, triste y desolada lo mantenía a él y su hermanastro menor, Christian el cual buscaba ser muy parecido a su hermanastro mayor, ya que era su ejemplo a seguir. La madrastra, Sophie, trabajaba durante la mañana en un restaurante-buffet como empleada y en la tarde-noche limpiaba mesas en un bar cercano a su hogar. Christian tenía 8 años de edad, y recién empezaba la primaria en una escuela pública de la ciudad. El pobre sufría por que todos lo molestaban por su estado económico, pero él con carácter fuerte y simple, ignoraba a cualquier niño que lo quisiera molestar. La familia Wreztun se caracterizaba en su forma de vivir, por ser muy humildes y sencillos. Cerca de donde vivían se encontraba un campo de fútbol descuidado y pobre, en el cual Andrew jugaba el durante el mayor tiempo posible de sus momentos libres, se caracterizaba por ser un jugador muy bueno, que se esforzaba y luchaba para mejorar a diario. A Andrew apenas le alcanzaba para comprar sus zapatos y por ello mantenía unas zapatillas de fútbol viejas, rotas, cocidas y semi-arregladas por él. La pelota que usaba era vieja, su padre se la obsequió meses antes de su muerte y por ello era muy importante y tenia un valor sentimental para Andrew, Esta pelota se mantenía en perfectas condiciones, él la valoraba y cuidaba todo el tiempo, limpiándola y agregándole aire cuando le faltara. La nieve del largo invierno se acumulaba en el campo de fútbol y no había nadie del gobierno que la limpiara, ese campo era muy importante para Andrew, era la persona de la ciudad que más lo apreciaba y por eso Andrew, con su amor y dedicatoria al deporte y al sitio, se encargaba de quitar lo que podía de nieve, para hacer unos cuantos tiros al arco después de la escuela, y antes de llegar a su casa. Él estudiaba en el bachillerato público de esta ciudad, Manchester en Inglaterra, cursaba el penúltimo año de esta etapa escolar y ya pensaba en su futuro que pronto llegaría. Para Sophie su madrastra iba a ser imposible pagarle una universidad a pablo y por eso si no encontraba solución a este problema, terminando el bachillerato debería empezar a trabajar en algún puesto de trabajo. Andrew era un genio con el balón, y en su escuela nadie le ganaba, era aquel jugador que tenía un don y una facilidad para jugar este deporte. Todos lo que le veían jugar se asombraban por la forma en como jugaba y su humildad con la que celebraba los triunfos. Tenia todas las posibilidades para iniciar una vida profesional como jugador de fútbol, pero los recursos no le ayudaban y por ello no tenía como contactarse con los clubes y equipos famosos de la región. Su día iniciaba en la madrugada fría, donde preparaba el humilde desayuno para su hermano y su madrastra. Después de comer, tomaba rumbo a la escuela, donde acompañaba a Christian a la escuela y luego iba al bachillerato a estudiar. Andrew era de los mejores estudiantes de la clase. Estudiaba en un salón con 45 estudiantes más que luchaban por salir adelante en su vida. El nivel académico no era el mejor, pero él tomaba provecho de cualquier clase académica que le impartieran, para superarse. La lucha y esfuerzo eran los valores que vivían presentes en la mente de este jugador que buscaba mejorar en su vida. Duro era el hecho de pensar que este personaje iniciara desde la pobreza, pero era un gran camino el que tenía por delante para dejar atrás la pobreza alcanzar la superación. Su meta era llegar a ser un gran jugador de fútbol y vivir de eso, teniendo en claro que era difícil alcanzarlo ya que la competencia era mucha y que para vivir del fútbol se tiene que ser un verdadero experto en el deporte. Andrew jugaba al fútbol como todo un profesional, solo le faltaba jugar a nivel profesional en canchas frente a jugadores de alto nivel y que exigían mucho. Se acercaba navidad, donde finalizaba media temporada y el Manchester City se encontraba peleando por las primeras posiciones de la tabla. Seguía de cerca de este equipo y en algunas ocasiones trabajaba como recoge bolas en el estadio de este club de fútbol. En realidad Andrew Wreztun era un apasionado por el deporte y estoy seguro de que entregaba todo por él. Inició su día de vacaciones en aquella madrugada fría, donde tenía que cuidar de su hermanastro en lo que su madre iba a trabajar. Salieron, él y Chris a caminar a la calle, donde encontró un anuncio tirado en la acera, era un tipo de pancarta, húmedo y sucio, ya que se encontraba sobre la nieve y muchas personas anteriormente le pasaron encima. Andrew creyó que era mentira, pero encontró un afiche donde se solicitaban jugadores de fútbol para hacer pruebas e ingresar a los equipos de las sub-divisiones del Manchester City. Las pruebas se iban a realizar en las fechas previas a navidad, donde solicitaban inscribirse y eran totalmente gratuitas. Andrew, sin pensarlo dos veces, fue con su Christian a la dirección que decía el papel y tomaron información del evento. Quedaban pocas horas para cerrar el tiempo de inscripciones y Andrew sin dudarlo se inscribió a aquel magnífico evento futbolístico en esa bella ciudad. Feliz y emocionado por encontrar aquella oportunidad para que lo vieran los profesionales jugar fútbol, Andrew regresó a casa y no pudo dejar de pensar en eso por horas y días. Sophie no sabía de ese acontecimiento y unos días antes, Andrew le comentó y habló acerca de eso. Sophie, confundida no sabía ni que decirle, ya que creía que Andrew solo se haría ilusiones y no llegaría muy lejos en las pruebas, pero de igual forma como toda madre, lo apoyó y motivó para que realizara su mayor esfuerzo en las pruebas. Llegó el día de las pruebas del club, y Andrew no pudo dormir la noche anterior de los nervios. Se presentó a las canchas de entrenamientos. El lugar se encontraba lleno de jugadores, muchos de ellos ricos, que tenían sus zapatos coloridos, camisas de marca y pelotas finas. Andrew llevaba el balón que su padre le había otorgado, las zapatillas viejas y con una camisa rota y arrugada. Todos lo miraban como un extraño que no tenía nada que hacer allí. Andrew permaneció seguro de sí mismo sin importar la forma en como la gente lo veía y criticaba acerca de el por medio de secretillos y burlas. Andrew acompañado de su amigo Richard, fue a registrarse a la oficina, donde le daban el horario de juego y a que cancha se debería registrar. Las pruebas iniciaron en aquel día frío, aquel joven estaba entusiasmado de jugar en un campo de césped y que pertenecía a su club favorito. Sabía que era su única oportunidad para iniciar una carrera como jugador profesional y darse a conocer. Las pruebas consistían en una serie de partidos donde los entrenadores iban seleccionando a los jugadores que mejor rendían en el terreno de juego. Andrew jugó su primer partido, frente a él se encontraba una serie de entrenadores de diferentes clubes, algunos jugadores y pero tristemente entre ellos no se encontraba su jugador a seguir: Edin Dzeko, que se encontraba en convocatoria para el partido del fin de semana. Andrew jugó muy bien y por eso fue el primer jugador del campo en ser escogido para la siguiente ronda, Salió del campo maravillado de lo que había hecho y del alto nivel que presentó. Se fue a registrar para continuar con las pruebas más tarde. En las pruebas iniciaron 3,500 jugadores ingleses, de los cuales para la segunda ronda se encontraban menos de la mitad y entre ellos estaba Andrew. El primer día era únicamente de la prueba inicial donde Andrew ya había pasado y estaba entre los mejores. Andrew fue convocado para las siguientes pruebas que se iban a realizar el día siguiente en el mismo complejo deportivo.