Andrew, durante la noche estuvo ansioso, pero a la vez preocupado de cómo iba a jugar el día siguiente. No podía dormirse de los nervios, estaba en su cama descansando con la mente en el día siguiente, dando vueltas, pensando en lo que haría. Tarde en la madrugada logró dormirse y su alarma lo despertó temprano. Era una mañana muy fría, y Andrew empezó a caminar dirigiéndose al campo de pruebas. Llegó e inició en las pruebas. Jugó increíble, todos los scouts, no podían creer la calidad de juego de este joven y por eso, al finalizar las pruebas se acercó el entrenador oficial del Manchester City y le dijo que prácticamente estaba seleccionado para unirse a la cantera del club. A este personaje se le iluminó la mente, sonrió como nunca había logrado sonreír y estaba feliz por ese logro. Llegó a su casa y no podía creer lo que estaba pasando, le contó a cualquier familiar que tenía lo que le había sucedido esa mañana. El día estaba nublado, pero para Andrew era el mejor día de su vida, estaba iluminado y feliz. El joven decidió descansar y pensar en el futuro que le esperaba; de seguro, iba a iniciar entrenamientos con jugadores de las segundas divisiones del club. Y por lo tanto, ya recibiría sueldo del Club. El día siguiente, se presentó al campo, donde no se tomaron la molestia en que siguiera entrenando. Simplemente, lo llamaron a las oficinas centrales en el estadio en una reunión junto al presidente del club y al primer entrenador. A Andrew le temblaban las piernas de los nervios, él no podía creer lo que estaba sucediendo, su vida iba a cambiar por completo, ahora se convertiría en un jugador profesional. En la reunión, le explicaron lo que era el club, cómo se mantenía y cómo lo dirigían. Le dieron una charla de la historia y como se formó. Andrew, ponía atención en cada detalle que salía de la boca de estos dirigentes. Finalmente, le anunciaron la oferta. Los dirigentes apresurados por hacer que Andrew formara parte de la plantilla, querían hacerle que firmara por el club de un solo. La oferta consistía en una suma de dinero que la familia de Andrew no conseguiría en años, una suma millonaria, a la que Andrew no se resistió y quiso firmar al instante. Andrew firmó, y le dieron especificaciones de los entrenos, horarios y contratos. Finalmente, luego de horas en el estadio, el humilde jugador pudo volver a casa con zapatillas de fútbol nuevas, unas pelotas nuevas, ropa de deporte y muchos accesorios de fútbol nuevos. Lo único que quería era descansar y pensar en lo que iba a ser de su carrera como profesional. Pasó navidad, y llegó enero. Andrew recibió su primer pago del club del cual le dio a su madre para que pagara todas las cuentas pendientes y aún así le sobró mucho. De lo cual empezó a ahorrar y controlar su dinero. Empezó los entrenos y era una experiencia increíble para él. Entrenaba junto a los jugadores que tanto adoraba y seguía. Ahora comenzaba a pensar, que se volvería uno de ellos, y fue lo que pasó. Andrew se convirtió en un jugador a seguir por muchos jóvenes de la ciudad y de otros países, a muchos niños les encantaría estar jugando allí; era una oportunidad que pocos tenían. Andrew se preparaba para su primer partido con las categorías inferiores. Era el fin des emana y aún era lunes. Durante toda la semana fue a entrenos y se exigió mucho. Era una nueva vida para Andrew, y por lo tanto, ya había comprado automóvil, e inició a pagar una casa para su madrastra Sophie y su hermano pequeño Chris. Iba de compras a diario a darse los gustos que no se había dado en años. Pasó de ser un pobretón de barrio a un nuevo jugador millonario. Llegó el sabado por la tarde, estaban en una temperatura muy baja y con escarcha en la gramilla del campo de juego. El entrenador lo puso titular e iba iniciar el partido. Primer partido que lo convocaban y lo iniciaba, ¡era increíble! Empezó el partido y era contra uno de los equipos que se encontraba entre los mejores de Inglaterra, les anotaron dos goles en la primera mitad. Fueron al descanso y Andrew se encontraba feliz y motivado pero a la vez triste porque el partido no resultaba como él quería. Empezó la segunda parte y lograron descontar con gol de penal, siguió el encuentro y por poco empataban. Faltaban sólo minutos para que concluyera el encuentro y filtraron a Andrew en el área y logró terminar la jugada en gol. ¡Andrew había anotado! Su primer partido y metió gol, era increíble. Terminó el partido y se fue a casa con el empate y muy feliz y satisfecho por el resultado. Andrew estaba feliz por jugar con el club, pero a la vez medio confundido porque él quería más y más, quería jugar con la categoría profesional en la primera división de Inglaterra. La fama podría estar afectando la mente de este jugador, únicamente semanas después de haberla alcanzado.
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